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Mona Dee
Si lo que dice el refrán ¨... que veinte años no es nada¨
fuera una
realidad, entonces Mona Dee estaría en estos momentos disfrutando
de sus treinta y cinco años en total abandono!!! ....y quién
pudiera dar marcha atrás al tiempo y disfrutar de todo
nuevamente, pero con otra visión de la vida, y de lo que es
importante, y lo que no lo es...Nada, que los refranes son sólo
refranes....juegos de palabras que juegan con nuestras mentes para
sacarnos de la realidad a ratos y que nos llevan a lugares y
épocas remotas para hacernos ver que ¨tiempo¨ es sólo una
ilusión.
Mona Dee es un espíritu joven que se niega a envejecer
emocionalmente...aunque los gritos de sus músculos se empeñen en
acordarle que nació hace medio siglo y cinco años más. Nació y
vivió los primeros 18 años de esta encarnación en el campo, a
los pies de una central azucarera, de las que hoy día sólo
quedan gratos recuerdos y aromas de zafra,.. de molienda Vivió
una niñez envidiable, rodeada de árboles frutales de todas
clases, flamboyanes, coquíes, vacas, cerdos, gallinas, un padre y
una madre amorosísimos y dos hermanas menores. Se educó en la
escuela pública hasta
el 5to grado, estudió en la Academia San Jorge hasta el primer
año de Escuela Superior y pasó a terminar la misma en la Escuela
Superior de la UPR, con muy buenas notas. Al graduarse, entró a
la UPR de donde se graduó de Bachillerato en Ciencias
Secretariales con un Minor en Inglés, y desde que recibió su
diploma no ha cesado de trabajar. Entre sus experiencias de
trabajo se encuentran un banco, una compañía de construcción,
hospitales, y empresas privadas. De su primer matrimonio conserva
tres tesoros, dos
hembras y un varón, quienes se resisten a convertirla en abuela.
Mona espera ansiosamente el retiro para retornar al campo,
lejos del
bullicio de la ciudad. Gusta de escuchar música de los años de
las grandes bandas americanas, y también la llamada ¨country and
western music¨, (gusto que parece haber sido grabado en sus genes
en alguna encarnación anterior). Disfruta del cine, la playa, los
paseos por el campo. Alimenta una colección de cerditos, la
mayoría en miniatura, que se encuentran en todas partes de su
apartamiento, y espera con paciencia y fe a que Dios mantenga
su visión sana para poder ver y disfrutar de su primer nieto....
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