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EL JUEZ Carlos Dávila del Tribunal Superior de San Juan
desestimó ayer un recurso de interdicto que presentó la abogada
Ada Conde contra el reverendo fundamentalista Jorge Raschke para
que éste desistiera de hacer declaraciones supuestamente falsas
hacia Conde.
No obstante, el magistrado indicó durante una vista judicial,
que referirá a otra sala la demanda de daños y perjuicios que
también sometió la abogada, por las declaraciones de "convicta", "corrupta"
y "depravada moral" que aparentemente hizo Raschke en contra de
Conde el pasado 23 de septiembre, durante un programa radial que
modera en Notiuno.
Dávila explicó en la sala, que no dio paso al interdicto
solicitado para proteger el derecho constitucional a la libertad
de expresión.
Raschke favoreció la decisión y al salir de sala afirmó que "triunfó
la libertad de expresión".
Negó que hiciera las declaraciones porque Conde defienda los
derechos de la comunidad homosexual en el País, sino porque tuvo
acceso a documentos que supuestamente señalaban que hubo
irregularidades en la división gubernamental donde laboró la
abogada.
No obstante, Conde, quien dirige la Fundación de Derechos Humanos,
proseguirá con su demanda por $2 millones, porque entiende que
según está definido en la jurisprudencia, ella no es convicta,
corrupta o depravada moral. Además, señaló que las
expresiones del reverendo han tenido como consecuencia que sus
clientes le pidan que renuncie.
Según Conde, el líder religioso habló junto a la segunda
vicepresidenta del Colegio de Abogados, María Milagros Charbonier
durante su programa radial, sobre una demanda que se presentó en
1993 contra Conde por 10 cargos menos graves de omisión en el
cumplimiento del deber. Conde fue, bajo la administración de Pedro
Pierluisi en el Departamento de Justicia, directora ejecutiva de
la Junta de Confiscaciones de la agencia.
Alegó que entonces en la dependencia se vendían los vehículos
confiscados "como en una tienda de baratillo"; afirmó que logró
detener la práctica y aumentó el presupuesto de $900,000 a $4
millones.
"Vi la corrupción que estaba ahí, la denuncié al Negociado de
Investigaciones Especiales y sin embargo, por el hecho de que no
se lo dije al jefe, a Pierluisi, es por eso que se me encontró en
el cumplimiento del deber", sostuvo.
"La licenciada Charbonier, vino con esta información para dársela
a Raschke como que a mí me habían quitado un premio por defender
los derechos humanos y el derecho a la intimidad, por mis
convicciones anteriores". Conde aclaró que no fue convicta
por un delito grave, como insistió Raschke, porque en tal caso
estaría desaforada o habría sido suspendida. La abogada
cumplió cuatro años en probatoria por el caso de 1992, el cual
también asegura fue "un chanchullo".
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