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Nos llega de un amigo cibernético una carta dirigida a los
feligreses de la Iglesia Episcopal de Puerto Rico y aquí le
proveemos un extracto de la misma donde se toca el tema de la
bendición de parejas del mismo sexo.
Mis
amados y amadas en Cristo Jesús:
A continuación les
presento algunos de los asuntos más revelantes tratados por la
pasada Convención General de la Iglesia Episcopal.
LA BENDICIÓN DE
PAREJAS DEL MISMO SEXO
El pasado miércoles 6
de agosto la Cámara de Obispos discutió la moción sustituta C-051
para que la Comisión sobre Liturgia y Música comenzara a redactar
un rito para la bendición de parejas del mismo sexo con la
aprobación del Obispo o la Obispo en cada diócesis para la
Convención General del 2006. En un voto de más de dos terceras
partes, incluyendo al Obispo de Puerto Rico, se aprobó una
enmienda a dicha moción en que se eliminó dicha propuesta. Se
autorizó al Obispo Primado a organizar una comisión para el
continuado estudio bíblico-teológico de este tema.
En la enseñanza de la
Iglesia Episcopal y de los obispos en esta Convención General no
se debe crear confusión en cuanto a la naturaleza divina y social
del matrimonio y la complementaridad entre el hombre y la mujer
según se expresa en el Rito para el matrimonio en el Libro de
Oración Común.
Cualquier consideración
sobre el tema de parejas del mismo sexo debe ser explícitamente
separado y diferente de la consideración sobre el Sacramento del
Matrimonio que vemos establecido en Génesis 1: 27 y Génesis 2: 24.
Además, la unión matrimonial ha sido elevada por Cristo por su
presencia en las bodas en Caná de Galilea, y el Apóstol San Pablo
nos enseña que la unión entre el esposo y la esposa es signo
eficaz de la unión entre Cristo y la Iglesia (Efesios 5:32).
CONCLUSION:
Para finalizar, deseo
citar las palabras de nuestro Obispo Primado en la Eucaristía de
clausura de la Convención: “Como sabemos, los medios de
comunicación nos han observado de muy cerca durante los pasados
días. Algo que ha sido señalado en forma democrática y civilizada
en que hemos tratado estos asuntos. Pero nuestro civismo no es lo
importante. Lo importantes es el amor que ha habido entre nosotros….
El amor no es un sentimiento, es una acción de voluntad por lo
cual aún los que difieren se han quedado en sus lugares lo cual la
comunidad debe agradecer. Debemos también orar por los que se han
marchado, porque su ausencia nos limita”.
“Predica siempre, y si
lo necesitas, utiliza palabras”, dijo San Francisco de Asís. Su
vida fue un sermón y exposición viviente del amor. ¿Se podrá decir
lo mismo de nosotros y de nuestra comunidad de fe? ¿Podremos ser
una muestra viviente del amor reconciliador de Dios?”
Ahora nos movemos al
futuro, sabiendo, como San Pablo, que el sufrimiento nos da
firmeza , y esta firmeza nos permite salir aprobados, y al salir
aprobados nos llena de esperanza. Y esta esperanza no nos defrauda,
porque Dios ha llenado con su amor nuestro corazón por medio del
Espíritu Santo que nos ha dado” (Romanos 5:4).
En Cristo,
David Álvarez, Obispo
FORO
¿Qué opina usted sobre los planteamientos del Obispo David Álvarez?
Envía tu
opinión a
comunidad@orgulloboricua.net
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